Emilia Pardo Bazán nació en La Coruña en 1852. Su familia pertenecía a la aristocracia gallega y vivían en el Pazo de Meirás. Su padre era un ilustre abogado que se dedicó también a la política lo que hizo que la familia se trasladara a vivir a Madrid.
Emilia Pardo Bazán recibió una educación esmerada en un colegio francés. Su madre la apoyó para que leyera y escribiera y su padre tampoco se opuso a ello. En su casa tenía la posibilidad de gozar de la extensa biblioteca paterna.
Con nueve años comenzó a escribir sus primeros versos y dedicaba horas a su pasión por la lectura.
Se casó a los dieciséis años con José Quiroga. Este era un joven aristócrata y estudiante de derecho. Se instalaron en Madrid aunque los veranos los pasaban en Galicia y también viajando por Europa. Realizaron frecuentes viajes a Francia, Inglaterra, Suiza, Italia, Austria, etc.
Era una mujer católica y casada que además pertenecía a la aristocracia pero que, en muchas ocasiones, no se comportaba como tal y eso escandalizaba a la sociedad de la época.
Emilia comenzó a estar delicada de salud en 1880 y su medico le aconsejó viajar al balneario de Vichy, donde conoció al escritor francés Victor Hugo con el que mantuvo intensas charlas sobre literatura que influirían decisivamente en su manera de escribir.
En 1882 escribió numerosos artículos sobre Émile Zola, su novela y el naturalismo. Estos artículos, en un principio, no tuvieron gran repercusión. Pero, al año siguiente fueron publicados en un volumen titulado La cuestión palpitante, donde se declara defensora del naturalismo. Esta publicación provocó un gran escándalo.
A consecuencia de esto su marido le exigió retractarse y abandonar la literatura. Emilia Pardo Bazán no estaba dispuesta a aceptar esta situación y en 1984 se separó de su marido, aunque de forma amistosa y siempre mantuvieron las formas cuando esto fue necesario.
Emilia Pardo Bazán es una de las representantes más importantes del naturalismo en España y escribió lo que se puede calificar como el manifiesto del naturalismo español: La cuestión palpitante. El naturalismo de la escritora estaba siempre unido al realismo de sus compatriotas, lo que le permitió seguir siendo católica y conservadora, aunque heterodoxa.
Mantuvo durante más de veinte años una relación amorosa con el escritor Benito Pérez Galdós, aunque durante estos más de veinte años mantuvo alguna otra relación amorosa esporádica con Lazaro Galdiano y con Blasco Ibáñez. Estas infidelidades la llevaron más tarde a pedir perdón a Pérez Galdós.
Emilia Pardo Bazán fue durante toda su vida una gran defensora de la mujer. Librando esta batalla de forma, casi siempre, individual. No se afilió nunca a ningún movimiento feminista.
Funda en 1892 la Biblioteca de la Mujer y denuncia la desigualdad de oportunidades educativas entre hombres y mujeres. Defendía la educación como el medio más eficaz para llevar a la mujer a una situación de igualdad frente al hombre.
Su relación con la Real Academia de la Lengua, nunca le proporcionó satisfacciones. Propuso a Concepción Arenal para entrar a ocupar un sillón en la academia y esta propuesta fue rechazada. Con posterioridad la propuesta fue realiza a favor de Gertrudis Gómez de Avellaneda que tampoco termino de forma exitosa. Por último, su propia candidatura fue rechazada en tres ocasiones, 1889, 1892 y 1912. Para compensarle, en cierto modo el rechazo que la Academia le había mostrado, le ofrecieron la presidencia de la Sección de Literatura del Ateneo de Madrid, que fue la primera mujer en presidirla.
El rey Alfonso XII la nombra condesa y consejera de Instrucción Pública. Asimismo fue nombrada la primera mujer catedrático de Literatura en la Universidad Central de Madrid, cátedra que se creó ex profeso para ella. Emilia Pardo Bazán fue la primera mujer en llegar a ser catedrático sin haber estudiado una carrera universitaria.
En 1896, en un viaje que realizó a Francia, conoció a Los hermanos Goncourt y a Émile Zola. También viajó y conoció a los autores rusos del momento que tanto influyeron en su literatura.
Algunas de sus obras más importantes son: La tribuna, La cuestión palpitante, Los pazos de Ulloa, La madre naturaleza, Insolación, La quimera, etc.
Emilia Pardo Bazán, falleció en Madrid el 12 de mayo de 1921 y está enterrada en la cripta de la iglesia de La Concepción.
Podemos añadir como curiosidad que la lápida de la iglesia donde está enterrada tiene la fecha errónea de 13 de marzo de 1921. Sabemos que es errónea porque los periódicos de la época dan cuenta de su fallecimiento con la fecha correcta del 12 de mayo de 1921 (Pilar Aguilar)

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