martes, 28 de julio de 2015

Breve Apunte

Emilia Pardo Bazán ha sido una de las cuentistas más relevantes de la literatura española.

Aunque los libros escolares de literatura siempre nombran a Emilia Pardo Bazán dentro del naturalismo español y además mencionan su obra Los pazos de Ulloa, realmente no se la ha considerado en toda su dimensión. Emilia Pardo Bazán Debería ser considerada una de las figuras de mayor relevancia de nuestra literatura.

Cultivó casi todos los géneros y escribió más de seiscientos cuentos de temas muy variados, utilizando distintas técnicas.

Como ella misma declaraba:

“Ha de ceñirse el cuentista al asunto, encerrar en breve espacio una acción, drama o comedia. Todo elemento extraño le perjudica”.

“El primor de la factura está en la rapidez con que se narra, en lo exacto y sucinto de la descripción, en lo bien graduado del interés, que desde las primeras líneas ha de despertarse”.

Aunque uno de sus temas principales era el amor en todas sus variantes y el estudio del comportamiento y el pensamiento humano. Tenía un don especial para conseguir efectos de gran impacto con pocas palabras y finales sorprendentes.

“... saltan ideas de cuentos con sus líneas y colores, como las estrofas en la mente del poeta lírico, que suele concebir de una vez el pensamiento y su forma métrica”.

Muchos de sus cuentos fueron publicados en los periódicos de su época a lo largo de cuarenta años.

En todos sus cuentos, la autora quiere reflejar la realidad sin prejuicios. En numerosas ocasiones, aparecen personajes peculiares que trata con ironía y que pertenecen a la sociedad de la época.

Podríamos decir que los cuatro cuentos que hemos leído, aunque son de temática muy distinta, tienen un fondo común: las relaciones humanas y en particular el amor en sus diversas manifestaciones (el amor de pareja, el amor a los animales, el amor madre e hijo, etc.)

Otro punto que tienen en común estos cuatro cuentos, es su Halo de misterio. La autora consigue mantener nuestra atención. Pero, no es solo la atención lo que nos mantiene, sino que consigue despertar nuestro estado de alerta y mantenernos siempre a la espera de algún suceso extraordinario y sorprendente. Como así sucederá en la mayoría de sus obras de relato corto.

A pesar de haber transcurrido un siglo desde la producción de estos cuentos, podemos decir que siguen manteniendo su actualidad. Quizá esa actualidad no se manifiesta en las formas superficiales de los personajes que lógicamente están sujetos a los modos y maneras de su época. Pero sus temas, su conocimiento de las relaciones y reacciones humanas; consecuencia de su fino poder de observación, podemos decir que causan situaciones y sentimientos que son eternos.

La escritura de Emilia Pardo Bazán consigue imprimir en estos cuatro relatos su impronta vital y su fuerza de carácter. 

En su escritura está presente el final del romanticismo, el realismo y el principio del modernismo. Su capacidad de observación le permitió comprender los cambios literarios que se estaban produciendo en otros países de Europa y su estilo literario se ve marcado tanto por escritores como Victor Hugo y Zola como por los escritores rusos del momento. 

En estos cuentos también podemos apreciar la mezcla de tradicionalismo y liberalismo, narrado en muchas ocasiones con ironía, un punto de malicia y en otras con una inocencia palpable.


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