jueves, 29 de enero de 2015

Ana María Matute dijo...





Maestros, modelos, estudios nunca estorban y pueden ayudar; pero no crean.

Siempre he creído, y sigo creyendo, que la imaginación y la fantasía son muy importantes, puesto que forman parte indisoluble de la realidad de nuestra vida.

La infancia no es una etapa de la vida: es un mundo completo, autónomo, poético y también cruel, pero sin babosidades.

Yo no escribo para ganar dinero, pero si escribo y tengo que comer, es mejor si me pagan.

El dolor es más llamativo que la felicidad.

Un libro no existe en tanto alguien no lo lea. Y nunca nadie lee el mismo libro.

Escribir es también una forma de protesta. Casi todos los escritores comparten el malestar con el mundo.

Escribir es siempre muy difícil, sobre todo hacerlo de forma aparentemente sencilla.

Si no hubiese podido participar del mundo de los cuentos y si no hubiese podido inventarme mis propios mundos, me habría muerto.

La palabra es lo más bello que se ha creado, es lo más importante de todo lo que tenemos los seres humanos. La palabra es lo que nos salva.





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